lunes, 17 de octubre de 2011

LA PRIMERA VEZ QUE ...

Son muchas las ocasiones en las que habrás vivido “una primera vez”  a lo largo de tu vida y es curioso que al conocer a alguien diferente vuelves a sentir viejas experiencias como “una  primera vez”.

La primera vez que convives con alguien parece idílico, los dos estáis muy ilusionados con la idea de coexistir, de dormir y despertar juntos, desayunar en la cama y materializar ese cuento de hadas, antes de empezar a conocer la auténtica realidad de la convivencia.

La primera vez que él entran en el baño, es capaz de abrillantar el grifo por tal de que unas gotas de agua no altere la armonía del lavabo, pero según vais conviviendo, te entran dudas si lo que ha pasado por el aseo es tu chico o un elefante peludo comiendo coquinas, es increíble la velocidad con la que pierden visión y dejan de ver sus pelos tras el afeitado, sus uñas cortadas y los salpicones de agua en el espejo. ¿Tendremos alguna vez respuesta a este hecho  paranormal o es que las mujeres somos un poquito maniáticas en la limpieza?

La primera vez que le pedimos que arreglen algo en casa, no sé si es por amor propio, pero hasta que no se convencen a sí mismos de que no pueden solucionarlo y no inundan el piso no llaman al fontanero, ¿Aceptación o un curso intensivo de bricolaje de CCC?.

La primera vez que te duchas con él, todo es romanticismo puro, quizás la película 7 semanas y media se quede corta con el espectáculo que tú estás viviendo con tu pareja, de hecho habéis decidido quitar la bañera para poner un plato de ducha, pero luego no sé porque la bañera sigue siendo la mejor opción, pues la niña entonces ¿dónde se bañaría?, tus planes de cabina de hidromasaje con asiento incorporado se desvanece transformándose en la bañera de la Barbie Malibú.

La primera vez que te prepara una cena, te sientes ilusionada porque por fin vas a conocer las dotes culinarias de tu chico, cuando llegas a casa tras una dura jornada laboral, te encuentras la habitación repleta de velas, la mesa puesta, el vino descorchado, una música romántica de fondo y  en el momento que crees  que la noche va a resultar perfecta, se escucha la frase: -yo he cocinado, friegas tu...! - . En el tiempo que te diriges a la cocina y ves la que ha montado para preparar unos simples macarrones desearías haber pedido al chino.

La primera vez que duermes con él, lo haces abrazado con la idea de despertar  sintiendo como sus brazos te rodean, el amor está en el aire, eres capaz de tolerar como sus ronquidos penetran en tu oído interno como una taladradora, pero tu estas súper enamorada y aunque unas gotitas de sudor caigan por tu frente por el calor que hace ambos estáis juntitos, pegaditos uno al lado del otro, sintiendo que vuestro amor os invade, cuando pasa esta etapa, lo que abrazas es la almohada, discutís porque uno tiene frio y el otro calor, niña échate "pa´ ya" que eres una estufa o tienes los pies fríos, el caso es que la cama de matrimonio se convierte en una cama doble.

La primera vez que adviertes una ventosidad denominado fantasma el cuál sólo puedes reconocer por el olor, no sabes si se avergüenza más él o tu pero para hacer más divertida la situación y que tu chico no se sienta abochornado le echas la culpa al perro, eso en el caso de que el  tuso se encuentre en la habitación, si no te ríes e intentas mirar para otro lado o dices: VIVA LA REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE “TU” CASA..!!!.

2 comentarios:

  1. (niña échate "pa´ ya" que eres una estufa) hahaha, funny

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  2. Jajajaja! Me parto. No lo podrías haber descrito mejor! Vives sola?

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