Las relaciones difíciles existen, eso nadie lo duda, sino este mundo estaría lleno de felicidad y perderían el valor que en si tienen, algunas nos hacen perder la cabeza, la razón en ese momento no entiende de sentimientos sólo prevalece el corazón, sin embargo en otras ocasiones nuestros ojos no ven más allá de lo que tenemos delante haciendo uso de nuestros instintos más primarios.
El otro día hablando por el Messenger con un amigo, me contaba que estaba pasando por una época de vacas flacas en el terreno sentimental, pues no encontraba ninguna chica que realmente le llenara en todo los sentidos, la que le atraía físicamente, recuerdo sus palabras al describirla, "un pepino de tía" ,no conseguía que hubiese algo más, más allá de las sabanas, cada vez que abría la boca, mejor que se dedicara a mover el trasero y la otra chica con la que no existía química, con ella si podía mantener largas conversaciones, a esta última la tenía enamoraita perdía pero sin embargo no se sentía atraída por ella ¿ Físico o cabeza?
Otra amiga me contaba que el chico que le gustaba estaba comprometido con otra, que pensaba dejarla, pero que no era el momento dado que estaba embarazada, que cuando tuviera el niño, al año aproximadamente la abandonaría para irse con ella, podéis imaginar la cara de indignación que puse en ese momento, era la prima hermana de la niña de la exorcista ,no daba crédito a lo que estaba escuchando y lo peor de todo es que ella estaba convencida y se creía cada una de las palabras que el chico le decía, ¿el amor es ciego o nos vuelve estúpidos?
En mi experiencia personal, salía con un chico que me mentía constantemente con temas económicos, él pensaba que no estaba a mi altura y prefería mentirme a decirme la verdad; al descubrirlo me lleve una gran decepción porque pensaba que nuestra relación era diferente, le perdone y le di otra oportunidad pensando que cambiaría después de esto, pero me equivoque, la gente no cambia.
Creo que a lo largo de nuestra vida, todos hemos vivido alguna relación difícil, de la que nos ha costado salir, porque sabíamos que no nos convenía pero aun así hemos permanecido a su lado por los sentimientos que nos unía o porque al dejar la relación nos ha costado pasar página, arrancarla de nuestra vida.
El otro día hablando por el Messenger con un amigo, me contaba que estaba pasando por una época de vacas flacas en el terreno sentimental, pues no encontraba ninguna chica que realmente le llenara en todo los sentidos, la que le atraía físicamente, recuerdo sus palabras al describirla, "un pepino de tía" ,no conseguía que hubiese algo más, más allá de las sabanas, cada vez que abría la boca, mejor que se dedicara a mover el trasero y la otra chica con la que no existía química, con ella si podía mantener largas conversaciones, a esta última la tenía enamoraita perdía pero sin embargo no se sentía atraída por ella ¿ Físico o cabeza?
Otra amiga me contaba que el chico que le gustaba estaba comprometido con otra, que pensaba dejarla, pero que no era el momento dado que estaba embarazada, que cuando tuviera el niño, al año aproximadamente la abandonaría para irse con ella, podéis imaginar la cara de indignación que puse en ese momento, era la prima hermana de la niña de la exorcista ,no daba crédito a lo que estaba escuchando y lo peor de todo es que ella estaba convencida y se creía cada una de las palabras que el chico le decía, ¿el amor es ciego o nos vuelve estúpidos?
En mi experiencia personal, salía con un chico que me mentía constantemente con temas económicos, él pensaba que no estaba a mi altura y prefería mentirme a decirme la verdad; al descubrirlo me lleve una gran decepción porque pensaba que nuestra relación era diferente, le perdone y le di otra oportunidad pensando que cambiaría después de esto, pero me equivoque, la gente no cambia.
Creo que a lo largo de nuestra vida, todos hemos vivido alguna relación difícil, de la que nos ha costado salir, porque sabíamos que no nos convenía pero aun así hemos permanecido a su lado por los sentimientos que nos unía o porque al dejar la relación nos ha costado pasar página, arrancarla de nuestra vida.
