Cuando menos te esperaba apareciste, pensaba que nunca te encontraría y solo hizo falta una llamada de teléfono para que volvieras a mi vida.. al verte la sensacion que tuve fue de volver a los quince años, sentí vergüenza, no podía mirarte a los ojos, deseaba que ese primer momento se acabase y que las primeras palabras las pronunciaras tu, pues de mis labios solo podía asomar una sonrisa tímida... a medida que iban avanzando los días no podíamos dejar de verte, convirtiéndome así en tu confidente y tu en el mio, guardando silencio y sintiendo cuando el momento lo requería, te miraba y no podía creerlo, estaba empezando a sentir algo que precisamente no podía describir y eso precisamente me asustaba, intente alejarme pero no pude.
Todos estos meses me han hecho darme cuenta de una cosa, me alegro de haber hecho esa llamada porque me llevo hasta ti, me alegro de la semana que pase de reflexion porque me llevo hasta ti, me alegro de cada una de las relaciones que tuve anteriormente porque cada una me enseñaron y me llevaron hasta ti, me alegro de cada error que he cometido contigo porque eso me ha enseñado apreciarte más.
Todos estos meses me han hecho darme cuenta de una cosa, me alegro de haber hecho esa llamada porque me llevo hasta ti, me alegro de la semana que pase de reflexion porque me llevo hasta ti, me alegro de cada una de las relaciones que tuve anteriormente porque cada una me enseñaron y me llevaron hasta ti, me alegro de cada error que he cometido contigo porque eso me ha enseñado apreciarte más.
Que suerte debe tener ÉL por ser objeto de una carta como esta... grrrfff, ay omá! que chica eres.
ResponderEliminar¡Voy a copiar esta carta para mandarsela a mi chico! Quisiera saber escribir así, que envidia...¡bravo!
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